Entradas

Encierro colectivo

Décimo día de confinamiento por el coronavirus. Por las redes sociales hemos visto de todo, gente angustiada, desesperada, feliz, aburrida… Pero si España destaca por algo, es por el ingenio que tenemos. En estos tiempos que corren, el ingenio y ese humor tan español, es lo único que nos puede salvar de esta locura. Doy un fuerte abrazo virtual a esas familias con niños. Yo misma, estoy viviendo este pequeño infierno. Los pequeños son las víctimas que más sufren con toda esta situación. De hecho, siempre son los niños, los que más sufren por todo. Cuando una pareja de padres se separa, cuando hay un guerra, cuando la corrupción política de un país llega a límites insospechables… ¿Hasta cuándo los niños van a aguantar las cagadas de los adultos? No sé qué nos pasa por la mente cuando crecemos; pero estoy segura que dentro de poco los niños serán los que se quieran separar de los padres. Formarán una asociación de niños libres y sanos, la cual, será un ejemplo de harmonía y felicidad. B...

Él.

A veces, las personas, decimos o hacemos cosas sin querer. Tenemos momentos de locura transitoria (como dirían en los tribunales de hoy en día) y soltamos a bocajarro, palabras que, pueden herir a la persona que más quieres. No es que en ese momento exacto, no sintamos que tu novio es un completo gilipollas. Porque os aseguro que lo es. Sino que es, en ese momento específico, dónde lo sentimos. Al segundo siguiente, nos da pena haber dicho todas esas palabras feas, a un ser tan tierno como tu novio. Pero al minuto, te vuelven las ganas de matarlo, cuando accidentalmente, se te resbala la maleta y él empieza a reírse diciéndote: ¡cuidado cari! Admitámoslo, las mujeres somos mucho más emocionales que los hombres, (debe ser por la ovulación) y ellos, hay cosas de nosotras, que nunca van a entender. Cómo ¿por qué estamos más sensibles cuando nos viene la regla? Quién dice sensibles, dice bordes, de mala leche, con ganas de llorar sin motivo alguno, impacientes… Y es que queridos míos,...

Ella.

Me levanté de la cama como un martes normal. Ducha, café, traje, repasar los mails en el ipad y a conducir. El tráfico de siempre, la música de siempre, llegar al mismo sitio de siempre, el café de la máquina asquerosa de siempre, las odiosas reuniones de siempre; pero algo poco habitual se me pasó por la mente. Ella no estaba. No me había dado el beso de buenos días, mientras retozaba en la cama, solo cinco minutos más; ni me había enviado el audio a las nueve y media diciéndome: “perdona amor pero no me ha dado tiempo ha hacer la cama”; ni me había enviado memes graciosos mientras desayunaba. Mi mente un martes cualquiera a la una del mediodía acababa de asumir que éso no había pasado, y nunca más volvería a pasar. El día no volvió a ser igual, la semana tampoco. ¿Cuándo había pasado todo esto? ¿Por qué? ¿Volvería? Demasiadas preguntas se me acumulaban en la cabeza. Sé perfectamente cómo pasó. Una pelea más. Muchas palabras gritadas, insultos en su mayoría. Creo que lo veía t...

El trabajo ¿Dignifica?

Cuando eres niño, siempre piensas en tu trabajo ideal. Algunos quieren ser futbolistas, otros actores, modelos, cantantes y un montón de sueños que casi siempre se quedan ahí. Acabamos estudiando algo práctico para poder ganar dinero y los deseos laborales que teníamos de pequeños, se convierten en: ingenierías, administración y dirección de empresas, contable, derecho. Así acabamos todos los días levantándonos, yendo a la oficina de 9 a 6 y, matando nuestra monotonía, a base de gin-tonics,   cenas, escapadas de fin de semana que a veces no logran el objetivo de acallar a ese niño que llevas dentro, y te vuelves a plantear con una pátina de añoranza. ¿Qué hubiese pasado, si hubieses hecho caso a tus sueños? Últimamente me lo planteo mucho. Llevo casi veinte años como dependienta y hoy por hoy, debo decir, que estoy agotada. Imaginaros trabajar veinte años de lunes a sábado. Con muy pocos o prácticamente ningún fin de semana. Con un convenio que cada vez es peor, sin poder v...

Last Christmas

Imagen
  Día: 13 de Enero. Hora: 23:04. En este día y a esta hora me he puesto a pensar en las Navidades. Este año en mi ciudad, no ha habido mucho espíritu navideño. O mejor dicho, yo, única chica cosmo, no he notado en mi vida la magia de la Navidad. Este año todo ha pasado muy rápido, ha habido personas que ya no han estado y personas que, aunque lleven años sin estar, se sigue notando su ausencia. Mi familia cada vez está más alejada; o puede que sea yo quien me esté soltando de su mano para vivir mi propia Navidad con mis hijos y las personas que quiero. Porque amigos, llega un punto en la vida, que hay que cambiar tradiciones. Llega un punto, que cuando la familia se rompe, tienes que formar tú, una propia. Y ese punto, llegó a mi vida, esta pasada Navidad. Y se me rompe el corazón. Yo soy mucho de unir más que de separar, pero mi familia no es lo que digamos la alegría de la huerta. Envidio a esas personas que se reúnen con los primos, abuelos, padres, tíos, hermanos y son cie...

¿Ahora es demasiado pronto?

Imagen
h s Cuando llevas unos meses conociendo a un chico te surge una pregunta: ¿Cuándo dar el siguiente paso? ¿Ahora es demasiado pronto?. La verdad que he tenido relaciones, que llegados a un punto, los dos nos hemos sentado a hablar y hemos expuesto nuestros sentimientos. He tenido otras, que estaba claro, que el chico no quería compromiso ni en veinte años. Y otras en cambio, era yo, quien no se sentía del todo preparada para abandonar mi soltería y concentrarme en un solo hombre. Sí, soy mujer y a veces no quiero tener novio. Creo que yo no sigo el patrón de princesa que muchas mujeres sienten. Aunque me guste Frozen, el color rosa, adore los tutús y me sienta más guapa con un vestido que con un pantalón; tengo la necesidad de, en algunos momentos de mi vida, ser un alma libre y acostarme con varios chicos a la vez. Tener varias citas a la semana. Disfrutar de diferentes caracteres y cuerpos masculinos y a veces, no tener nada de prisa por decidir; o no decidirme por ninguno y m...

Mr. Surprise.

Imagen
  Siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas. Pero a veces no se puede dejar de hacerlo. Comparamos trabajos anteriores con el actual, comparamos cuerpos, vestidos, zapatos, amigas, familiares pero sobre todo comparamos chicos. O mejor dicho relaciones. Y por una vez no me refiero a sexuales… Porque, admitámoslo, el ser humano es muy del salseo, del cotilleo y de la comparación. Todos, y vosotros también, hemos comparado una ex novia con otra. Y si no lo has hecho, es porque no has podido. Hagamos un inciso. Únicachicacosmo también quiere ayudar, mira por donde hoy estoy solidaria. ¿Eres un chico de treinta que vive con sus padres? ¿Dedicas los fines de semana a jugar al Pokemon Espada y Escudo? ¿Aprovechas los sábados de invierno para ir con tus amigos frikis a ver “One Piece” aunque sepas que Luffi se va a fundir al malo malísimo? ¿Te has tirado casi un año sin sexo porque te daba palo escribir a las chicas? Pues escucha que este consejo es para ti. No...